La mujer más hermosa

 

 

 

 

“El sueño es una larga despedida de ti”.

 

PEDRO SALINAS

 

 

Desde aquella noche creo en el Dios

que sostuvo tu mirada

frente a la mía, a solas.

 

Descubrí que hay un cielo

del que pudiste escapar,

para cumplir mi sueño

americano de ver tus labios

sin carmín tras el oleaje.

 

En esa noche de cálido invierno,

tus dedos sonreían

al abrazo de una copa de vino.

Mientras tanto, bajo la escasa luz

y la romántica música

que dispuso un amable camarero,

brillaba tu suave pelo

y no existía nadie más que tú;

ni allí, ni en ningún otro lugar.

 

Aquella noche también descubrí el infierno

que supone despedirse de ti,

después de cuatro horas conspirando

con las manillas de tu reloj

para prolongar la caducidad de mis latidos.

 

Ahora tengo miedo a perderme

cada detalle de tu hermosura,

y la dulzura de tu acento

quedó atrapada por siempre en la comisura

de mi deseo.

 

Tengo miedo de saber

que para verte a oscuras

debo esperar, en todo caso,

a que primero alguien se canse de ti.

Y tengo pánico de haberte invitado

a ese destino que no soy yo.

 

 

Eduardo Cassano